¿Qué es el jamón ibérico y por qué es tan valorado?

¿Qué es el jamón ibérico y por qué es tan valorado?

¿Por qué el Jamón Ibérico es el "oro rojo" de España? Descubre en exclusiva su singular origen en Extremadura, la clave de la D.O.P y por qué su sabor no tiene competencia. ¡Localiza el mejor precio!

El Oro Rojo de España: ¿Por Qué el Jamón Ibérico es un Tesoro Culinario?

En el panorama internacional de la gastronomía, escasos productos llegan a tener ser representantes de un país, una cultura y un arte. Entre ellos, destacando con luz propia, se sitúa el Jamón Ibérico, la joya para la que no se exagera diciendo que es el Oro Rojo de España. Pero, ¿qué es lo que lo hace en un tesoro tan ansiado? Es un cóctel interesante de naturaleza, tradición y manufactura antigua.

En muchas ocasiones, desde el exterior, alguien puede llegar a pensar que el Jamón Serrano y el Ibérico es lo mismo y hay una gran diferencia. Mientras que el de excelente calidad Serrano es de cerdos de raza blanca y su cría es intensiva, la clave del Ibérico está en su raza única: el cerdo ibérico. Este es un animal que apareció entre España y Portugal y que se convirtió en el protagonista indiscutible de esta historia en tiempos pretéritos. Su genética la dota de una habilidad única: infiltrar grasa en sus músculos. Eso, conocido en el argot carnicero como “marmoleado”, es la antesala de esa textura envidiable, jugosa y de saborear que se deshaga en el paladar.

Pero la genética sólo sería potencial si no existiese un marco ideal para desarrollarla: la dehesa. Este mono suelto, que mucho se acerca al predominante en el suroeste de España al que llamamos dehesa, es el cerdo ibérico en sus últimos meses de vida. Y si hay un sitio emblemático, el corazón palpitante de la producción de jamón ibérico es Extremadura. El pastizal palmeño convertida en la dehesa extremeña en la que crecen las encinas y los alcornoques, suministra el alimento fundamental durante la “montanera”: la bellota. En ese tiempo, los animales corretean alegremente y se alimentan de manera natural, lo que les permite desarrollar el perfil lipídico que aporta al jamón su dulzura y su aroma de nueces y bosque. Un Jamón de Bellota 100% Ibérico criado en las Dehesas de Extremadura es la máxima expresión del arte del jamón.

Para proteger este patrimonio, asegurar su autenticidad ante posibles falsificaciones y garantizar la calidad de los productos, se creó la Denominación de Origen Protegida (D.O.P.). Distintivos como la D.O.P. "Dehesa de Extremadura" representa un aval para el consumidor. No es solo un sello; es una promesa. Certifica que todas las piezas son de cerdos ibéricos de raza que han sido criados y procesados bajo estrictas normas dentro de esta región. Cuando compras un jamón con esta etiqueta, tienes la seguridad de que estás comiendo un producto que está vinculado inseparablemente a su terruño, a los artesanos de Extremadura y a un proceso de curado que podría durar más de cuatro años. Esta información, de la dehesa hasta la mesa, es realmente crucial para su valor.

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El proceso de producción es otro trabajo de aguante y buen hacer. Después del sacrificio, el jamón es salado con sal marina y luego reposado durante varios días, comenzándose así su deshidratación. Luego se transporta a secaderos naturales, donde suaves brisas y cambios de temperatura desde la sierra extremeña trabajan en silencio. Finalmente, la pieza baja a las bodegas donde se madurará lentamente, desarrollando una complejidad aromática que sólo el tiempo puede lograr. Este proceso lento y cuidadoso, nada que ver con producciones industriales, justifica en parte su precio, pero también garantiza una calidad sublime.

¡Y aquí es cuando surge la cuestión del mejor precio! En el mercado se pueden encontrar precios de todo tipo para un producto bajo la etiqueta “ibérico”. La clave para hallar el mejor precio está en interpretar la etiqueta. Un “Jamón de Bellota 100% Ibérico” (etiqueta negra) será siempre la cima, pero un “Jamón de Bellota Ibérico” (con un 50% o 75% de raza ibérica y etiqueta roja) es una experiencia realmente extraordinaria y a un precio inferior. Buscar la garantía de una denominación de origen protegida, como la de Extremadura, es la forma más inteligente de garantizar una compra buena, en la que cada euro que invierte se traduce en placer y en autenticidad.

El Jamón Ibérico no es solo un alimento. Es la encarnación de un paisaje, la dehesa; es el fruto de una raza única, la ibérica; y es el testamento de un oficio ancestral. Es el sabor de Extremadura, el sudor de sus ganaderos y la paciencia de sus maestros jamoneros. Es un producto que invita a la pausa, a cortar una lámina fina, casi transparente, y a saborear un pedazo de la historia y la naturaleza de España. Por su singularidad, por su sabor incomparable y por el arte que representa, el Jamón Ibérico se ha ganado, sin duda alguna, el título de Oro Rojo, un tesoro culinario que todos deberían probar al menos una vez en la vida.